NARRA EMERSON
«Te amo, te amo, te amo».
Al fin había dicho esas palabras. Días enteros soñando con este momento y ya había llegado.
«Te amo Emerson, lo hago con cada célula de mi cuerpo.»
Mi única reacción a esas dos hermosas palabras fue elevar a mi ángel por el aire y comenzar a girar junto a ella. En mi corazón no cabía la felicidad que sentía.
—Te amo, te amo, te amo —dije una y otra vez cesando las vueltas para poder repartirle besos por todo el rostro—. Dímelo de vuelta, por favor.