|Capítulo: Un cambio en los planes|
—¡Camila! ¡Cami! —Daba un paseo detrás del patio de mi casa, de vez en cuando solía salir aquí para poder llorar, porque la herida era muy reciente y no sanaría en meses. Veía este lugar y solo hacía que doliera más, dándome cuenta de que Elián nunca podría venir aquí, que le fallé, que… falté a la palabra que le di a mi padre y que no cumplí mi promesa de cuidarlo, lo único que tenía que hacer, en lo que fallé.
Veía sus ojos verdes, su mirada tan marchita y