|Capítulo: Su territorio |
Había pasado toda una semana desde el funeral de mi padre y aún yo no veía a Elián, ¿cómo se supone que podía hacerme cargo de él si él no quería saber nada de mí?
Estar sola en esta casa no me gustaba en lo más mínimo, era muy grande, me sentía fuera de lugar y no me gustaba estar aquí, olía a campo, a madera, a hierba, olía a heno.
Los animales estaban en el prado, aun así escuchaba a las vacas, fui al establo y observé a los caballos desde lejos.
Esta vida ya no