|Capítulo: La charla pendiente|
Marqué el número de Diego con el corazón latiéndome en la garganta. El teléfono sonó tres veces antes de que contestara, con esa voz grave y algo sorprendida que siempre tenía cuando yo lo llamaba.
—Camila… ¿todo bien?
—Hola, Diego. Sí, todo bien. Solo quería que nos viéramos hoy al caer la tarde. Necesito hablar contigo.
Hubo un segundo de silencio. Casi podía imaginarlo sonriendo al otro lado.
—¿Quieres que cenemos juntos? Puedo preparar algo o reservar en algú