|Capítulo: Huida |
Sostuve a mi hijo entre mis brazos, sé que hace tan solo una hora me mostré llena de valor ante Diego, pero ahora que él tenía la certeza de que él era su hijo, las cosas podían ir a peor, lo sé, lo sentía, iba a ocurrir, hacer que Diego hiciera las cosas por las malas, era muy malo, lo conocía, trabajé con él y cuando decidía algo… nunca, jamás se rendía.
Y había dicho que lo intentó por las buenas.
¿Y ahora? Ya sabía qué seguía.
—Dame unos minutos, Trevor. Se está por queda