|Capítulo: Encuentro|
QUINCE DÍAS MÁS TARDE
—A las tres es la entrevista —me dijo Susana. Quedaba una hora para eso—. Saldré en media hora. ¿Qué te parece? —mostraba su traje, estaba muy bien, resaltaba su culote y mostraba sus piernas, ser discreta nunca era una opción para ella.
—No cargues a Izan, no sea que te vomite la ropa, por favor.
—Quizás me dé suerte.
—Es que no la necesitas.
Llevábamos quince días en esta casa alquilada, no nos costó mucho buscar otra ciudad a la cual ir. Pensé en