Capítulo 33: Son Mis Palabras...
PVO Emilio.
El destino no solo se está burlando de mí, si no me está castigando. Jane sonríe completamente ajena a la situación que estoy viviendo, no puede ser que Samantha sea su madre, me niego a creerlo, estoy en una maldita pesadilla.
—Mucho gusto —dice Samantha después de unos segundos de silencio incomodo —Samantha Ferrera —finge que no nos conocemos, yo me quedo inmóvil, incapaz de reaccionar, es ella, la mujer que no he podido olvidar, la que ha vive en mis sueños en el último año.