Capítulo 21: Seamos Amigos...
Cojo el teléfono, muevo las yemas de mis dedos sobre la pantalla, y en cuanto contesta, escucho un pequeño gemido de alivio al otro lado de la línea.
—Emilio ¿estás bien? —cierro los ojos un momento por su pregunta, no estoy bien. ¿Cómo podría si de nuevo mi corazón está hecho pedazos?
—Si —contesto con una mentira.
—Que bueno, pensé que algo malo te había pasado y que por eso no llegaste —escucho su preocupación y no entiendo porque me rompe.
—Lo siento, tuve un problema —me disculpo mientra