PVO Emilio
La puerta se cerró detrás de Carmen y el silencio volvió a apoderarse del departamento, sus últimas palabras seguían retumbando dentro de mi cabeza.
“Si de verdad la amas…déjala ir”
Sam permanecía inmóvil en la cama, tenía una mano sobre su vientre y la otra cubriéndole la boca para contener el llanto, parecía haberse quedado sin fuerzas.
Me acerqué despacio.
—Sam…
Apenas pronuncie su nombre, rompió a llorar.
La abracé con cuidado, procurando no hacerle daño. Sentí como escondía