PVO Emilio
No pude dormir en toda la noche, permanecí sentado junto a la cama de Jane, sosteniendo su mano entre las mías, aun así mi cabeza no dejaba de dar vueltas.
Verla sonreír al escuchar mi voz había sido un alivio inesperado. Me habló de todo lo que sintió durante mi ausencia, de lo mucho que me había extrañado, de la sorpresa que se llevó al enterarse de todo lo que había hecho Matías, del rencor que sintió al saber que había intentado matarme…
—¿Por qué? —se había preguntado, y aunque