Marcus sonrió de forma diabólica mientras rompía en pedazos las fotos de los padres de Faith.
Faith estaba sentada en su oficina con su tablet. Como no había mucho que hacer en la empresa por el momento, decidió ver una película. Sarah tenía el día libre.
No podía dejar de reírse de la chica enamorada.
Una chica que haría cualquier cosa por amor, que trabajaba en tantos empleos a tiempo parcial solo para comprarle un reloj de pulsera a su novio, y aun así él no lo apreciaba.
En cambio, lo tiró