“... Reprimí un escalofrío.
—¿Tú también irás?
Pocos meses antes, jamás me habría imaginado que, después de graduarme de la preparatoria, terminaría en una mansión llena de despiadados mafiosos, todos buscando el mismo objetivo: matar a un hombre.
Y más que nada, nunca habría imaginado que yo estaría enamorada de uno de ellos, y esperando un bebé suyo.
—Livy, escúchame bien —se arrodilló al lado de mi silla—. Volveré mañana a más tardar.
Justo lo que había asegurado Dianna.
—Esto s