ALISA
Impactada.
Asi estoy mientras de pie, observo la pintura, rodeada de la oscuridad de la noche. La única luz proviene de la luna que se filtra a través de la ventana, iluminando el cuadro que Aleksi me ha regalado. Mi rostro está reflejado en la pintura con una precisión y belleza que me deja sin aliento.
— ¡Aleksi, esto es increíble! —exclamo—. Dibujas muy bonito.
Aleksi se acerca detrás de mí, su voz baja y suave envolviéndome en una sensación de calma y seguridad. Puedo sentir su calor