MAXIMILIANO
Me bajo del auto con un sentimiento de ira y frustración que me consume por dentro. El sabor de Mila todavía está en mis labios, pero lo aparto de mi mente, enfocándome en la situación que me rodea. La noticia de que el cargamento que habíamos enviado a China fue robado es un golpe duro que no estoy dispuesto a tolerar.
Al atravesar las puertas de la fábrica, el calor y el ruido de las calderas y las máquinas me golpean como un puñetazo en el estómago. Veo a mis hombres trabajando c