Milo ayudó a Rosa acomodar la ropa en la maletas, mientras Maddie y la vieja anciana charlaban en medio de risas sobre el embarazo, eso lo hacía sentir muy emocionado, deseaba poder adelantar los meses y así poder tener a su bebé en brazos de una vez por todas.
—¿Confías en Miller? — preguntó Rosa desviando el tema, Maddie miró a Milo quién las observaba.
—Sí abuela, es un hombre muy responsable, amable y bueno, no es un hombre que le guste engañar a las mujeres.
—También creo lo mismo, solo