Maddie estuvo toda la mañana muy ocupada, estuvo de un lado a otro, su abuela ya no iba a trabajar, así que ahora sí era la mano derecha del presidente de la compañía.
Había tenido una reunión muy importante de la cuál había salido exitosa, Ginna y Eddy eran grandiosos trabajando juntos, de hecho ella podía llevarle el ritmo a ambos, amaba su trabajo y siempre se había propuesto ser mejor cada día.
Al medio día, llegó una mujer increíblemente hermosa, su cabello pelirrojo natural resaltaba su