El sonido de la puerta abriéndose alertó a Amanda. Se levantó del sofá y caminó hacia la entrada, donde vio a Luke entrar con una sonrisa cansada y una bolsa con algo de comida para la cena.
—¿Todo bien? —preguntó ella, cruzándose de brazos. Había pasado las últimas horas inquieta, preguntándose si Luke realmente había ido a “hacer compras” o si escondía algo.
—Todo bien —respondió él con tono ligero mientras dejaba la bolsa en la mesa de la cocina. Amanda lo observaba con atención, tratando de