—Ya está inscrito —dijo Luke mientras cerraba la puerta del auto con una mezcla de satisfacción y cansancio. Había pasado la última hora en la oficina administrativa de una de las escuelas más prestigiadas de la zona. Travis iba en el asiento trasero, jugando con una figurita de acción que había encontrado en el bolso de Amanda.
—¿Empiezas mañana? —preguntó Amanda con una sonrisa. Se giró para ver al pequeño, quien asintió con entusiasmo.
—Sí, dijeron que puedo llevar mi lonchera. ¿Me vas a ayu