Capítulo 51.
— ¿Así que eres licántropo? — Cuestiona el tercer atacante sorprendido— se supone que no hay de esos en estas áreas…
El lugar en que se encontraban era tierra de nadie, y los licántropos eran por naturaleza pertenecientes a manadas.
—¡Que demonios! — Grita al mismo tiempo que observa que la loba que estaba desmembrando el cuerpo de su amigo, ahora sin un ápice de esfuerzo arrancaba la cabeza del herido…
— ¡No te acobardes Bob! — Grita el más gordo— Podemos pensarlo como una cacería mas de la noc