Capítulo 50.
En total silencio la morena se levanta como todas las mañanas para tomar una pequeña canasta y recoger bayas para los ancianos.
La luz del sol se cuela por las copas de los pinos y dan un calor reconfortante al rostro de Beca.
~ Puedo pasar toda mi vida así~ piensa~ no es necesario que sepan quién soy, no es necesario que sepan mi sufrimiento, solo necesito existir y ya~
~ Podemos irnos~ dice Carola quién se encuentra débil por la falta de ejercicio y por el lazo cada vez más roto de su mate