Capítulo 102.
El aire se siente pesado y forzado, al mismo tiempo que se inunda de polvo y dolor.
Declan cierra los ojos para intentar registrar en su memoria de quién podría tratarse, él regularmente no tenía ningún esclavo, no tenía rehenes, no recordaba haber enviado a nadie a estos malditos calabozos por lo inhumanos, por lo desgastantes que llegaban a ser.
De nada le servía tener un esclavo si no podía sacarle provecho por tenerlo con vida.
— ¿Qué? ¿ya no me recuerda alfa Declan?— dice— sin embargo yo