**ELENA**
Con un empujón seco, logré apartar a Joel. Él tropezó hacia atrás, golpeando una de las sillas de la biblioteca, mirándome con una mezcla de reproche y dolor.
—Vete de mi vista, Joel —le dije, mi respiración agitada, sintiendo una profunda náusea en el estómago—. Si vuelves a poner un pie en esta propiedad, yo misma le pediré a Damián que use todo su poder en tu contra. No vuelvas a tocarme.
Joel se pasó una mano por el cabello, dándose cuenta de que la sumisión que esperaba encontrar