**ELENA**
El mundo pareció detenerse. Las cuentas de los astilleros, la fortuna de mi tío Gabriel, la libertad que tanto había anhelado… todo se redujo al eco de aquella noche candente en la suite de la villa costera, antes de que el coche deportivo se estrellara en el asfalto.
“Estoy embarazada. Es de él. Del monstruo de la ciudad profunda”.
Un frío glacial me recorrió la espina dorsal, seguido de un calor sofocante. Si mi tío Gabriel se enteraba de esto, la guerra contra los Cavalli se reacti