Enzo sabía que fue descarado, pero no pudo evitar ser lo más crudo posible para describirle a Gianna como se sentía en el momento. Tal vez su cabeza le estaba haciendo una mala jugada, o sus locas hormonas que reflejaban su conciencia de 23 años, o esta mujer al frente que lo había revolucionado.
Su mano literalmente estática le dio risa, pero de igual forma era su mujer, ¿no es así? Su mente no le mentía, había hecho el amor muchas veces con ella, y sus gemidos los podía escuchar en la inconsc