Gianna sintió el rostro totalmente caliente, mientras su cuerpo comenzó a titilar fuertemente ante el puñal que la invadió completa.
Sentía el pecho apretado, y también quería gritar ante su frustración.
Después de que Ángelo hizo la pregunta, ella se giró hacia Enzo, y no demoró un segundo cuando comenzó a salir casi corriendo de la oficina para llegar rápidamente al ascensor.
Una a una de sus lágrimas fue cayendo precipitadamente por sus mejillas, y cuando las puertas se abrieron, se metió pa