—Realmente me siento avergonzada… —Enzo no alzó a mirada y se apresuró a tomar la copa de vino en su mano, cuando en el momento estaban compartiendo una cena—. Quiero pedirle disculpas… realmente quiero hacerlo.
—Si fuera yo… no las recibiría… ella no tiene por qué aguantar tus personalidades arrebatadas… —Antonella alzó la barbilla un poco orgullosa.
—¿Has hablado con ella? —Enzo afirmó lento.
Y no estaba mintiendo, la había llamado por teléfono para buscarla ese mismo día, pero Gianna le habí