Al día siguiente Enzo llamó al doctor Dago para contarle todo, pero por alguna razón, él le confirmó que podía ver a Gianna en cinco días, ya que estaba de viaje en un foro de médicos.
Por suerte Gianna no tuvo sangrados, ni ningún peligro de aborto después del día de ayer, lo único que tenía que hacer a continuación, era reposar, así que el siguiente paso, era llamar a Antonella.
—Qué milagro… ayer te llamé durante toda la tarde y noche, y no tomaste mis llamadas…
Enzo tocó sus ojos masajeándo