Mundo ficciónIniciar sesiónSOL:
Podía sentir su cuerpo firme contra el mío, sus alas envolviéndome como un capullo protector, su calidez manteniéndome anclada a la realidad. No me atreví a mover ni un músculo; tenía claro que cualquier sonido, incluso un suspiro de más, podría delatar mi presencia.
El príncipe Árni se mantuvo frío sin moverse. La vampira no respondió de inmediato, pero su sonrisa se






