Mundo ficciónIniciar sesiónÁRNYÉK:
El fuego que emanaba de Moloc iluminaba la sala, claramente compartiendo la indignación que incendiaba al Señor del Fuego. Ni siquiera los vampiros, con su naturaleza fría y calculadora, parecían inmunes a la tensión que abrazaba el lugar como un sudario ardiente.
—¿Amenadiel? ¿Qué tienes que decir a eso? ¿En verdad fuiste capaz de hacerle eso a tus sobrinos? —preguntó el creado






