Mundo ficciónIniciar sesiónÁRNYÉK:
Todos se encogieron y guardaron silencio ante mis palabras. De rodillas, frente a mi abuelo, sentí que las llamas de mi determinación ardían con la misma fuerza que las de Sol en su interior. Aunque no dijo palabra alguna, un destello de confianza iluminó su expresión.
Mi abuelo, aquel ser que parecía más hecho de luz y eterno poder que de materia, me observó con gravedad y melancolía. Su expresión, por un momento, era imposible de descifrar. Finalmente, suspiró, y el aire a nuestro alrededor pareció calmarse.—La unidad entre ustedes es fuerte, más incluso que las ataduras del pasado que crearon este conflicto —dijo al fin—. Pero esto no tiene nada que ver con lo que tú crees.Mi corazón dio un vuelco. ¿Iba a negarse? ¿Iba a separarme de Sol? Una vibración sutil me recorrió el cuerpo, pero






