Mundo ficciónIniciar sesiónLÚCIFER:
Aunque he escuchado toda la conversación que ha mantenido, la reina Alis se gira hacia mí, que estoy realmente impaciente. Sé que Amenadiel descubrirá que me he marchado y, de seguro, querrá impedir que llegue a mi hijo.
—Mi suegro, dice Sirius que hay muchos problemas allá en su casa y que no puede venir; que se lance al volcán —me informa ella preocupada. Eso que pasa allá debe ser obra de Amenadiel, pienso. Me despido de Alis y subo lo más rápido que puedo a la montaña. Observo la lava ardiente en el fondo; casi estoy seguro de que lo que me dijo mi hijo es verdad, pero el volcán sigue siendo aterrador. Toma aire, pienso que lo necesito y, sin esperar nada, dispuesto a morir si es necesario, me lanzo al centro de la caldera, asombrándome de ver que no me sucede nada. Termino de convencerme de que es verdad todo lo que me dijo mi hijo






