Mundo ficciónIniciar sesiónSIRIUS:
Observo aterrado todo a mi alrededor. Estamos en la entrada del inframundo, todo está en tinieblas; apenas logro distinguir algo. Existe un lago negro, o eso creo percibir, muy profundo. Pequeñas gotas de agua orlan la húmeda bóveda que no alcanzo a distinguir, para luego desaparecer en las profundidades con un constante y siniestro repiqueteo.
Sigo avanzando en silencio detrás de mi padre adoptivo, con la pequeña sensación de que realizo el recorrido que las almas muertas debieran hacer. Observo mansiones horrendas y tenebrosas que incluso los mismos dioses deben aborrecer. Los muertos que cruzan a mi lado son sólo sombras de su imagen anterior, espectros que se desvanecen como el humo. Algunos gritan, otros gimen y lloran, impotentes de cruzar, recorriendo el mismo y tenebroso camino una y otra vez. Llegamos a un río donde las almas pululan en su empeño de ser rec






