Mundo de ficçãoIniciar sessãoALOQUA:
Mamá se queda en silencio y sé que está pensando. Se da cuenta de que es verdad: el príncipe olía a nosotros dos. ¿Entonces de quién era ese olor que ella percibía en él desde que nació? ¿Por qué cambió ahora? ¿Qué es lo que realmente está pasando? ¿Es que ya no puede confiar en su olfato? Observa a Aloqua, que está completamente tranquila, como si nunca hubiera pasado nada. ¿Olería en verdad a Ardad en su cuerpo?
—Por cierto, querida, esas figuras de papel que están en tu cómoda, ¿las hiciste tú? —pregunta, probándome de nuevo.—Sí, me gusta hacerlas, ¿por qué? —me hago la inocente—. Cuando estoy aburrida las hago, a mi Arni le gustan mucho.Ya me había dado cuenta de que mi hermana había dejado muchas por toda






