Mundo de ficçãoIniciar sessãoSOL:
Sigue explicando el mayordomo, ante la mirada de reproche de mi gato, que no está de acuerdo. Pero, tras el ataque que sufrí, no podía volver a dejarme allí; está tentado a volverse humano, pero con ello incrementará su olor y todos lo reconocerán.
Bajamos las interminables escaleras despacio, hasta llegar a un enorme y nevado patio interior. Un auto nos espera. Subimos; siempre yo, con Motita en mis brazos, que ronronea






