Mundo de ficçãoIniciar sessãoMOLOC:
Me asombro al ver que no pasa nada. Sigo conjurando al fuego eterno, ofreciéndole mis respetos. Observo, desesperado, cómo mi nieta Sol mira a Azariel y comienza a convertirse en etérea, ante la risa desenfrenada de mi hijo Flair. Le lanzo un poderoso chorro de lava hirviente, envolviéndola, pero continúo conjurando al fuego.
Para mi asombro, nada de lo que hago da resultado. Sol sigue saliendo de su cuerpo material y Azariel abre los braz






