Mundo ficciónIniciar sesiónMOLOC:
Me asombro al ver que no pasa nada. Sigo conjurando al fuego eterno, ofreciéndole mis respetos. Observo, desesperado, cómo mi nieta Sol mira a Azariel y comienza a convertirse en etérea, ante la risa desenfrenada de mi hijo Flair. Le lanzo un poderoso chorro de lava hirviente, envolviéndola, pero continúo conjurando al fuego.
Para mi asombro, nada de lo que hago da resultado. Sol sigue saliendo de su cuerpo material y Azariel abre los brazos para recibirla. Sin embargo, algo extraño sucede: a Sol le salen dos alas de murciélago detrás y unos enormes colmillos en su boca; sus ojos son rojos y una sonrisa macabra se refleja en su rostro.—¡No lo haga, princesa Sol, no lo haga! —gritan el padre y los hermanos de Azariel, al ver cómo ella se acerca cada vez más al cuello de aquel.—¡Noooo….! —vocifera el padre de Azariel, cayendo de rodillas.






