144. EL PASEO CON LOS ABUELOS
SOL:
Desde que descubrí que mi Arni es el gato Motita, no me he separado de él ni un instante. Siempre lo llevo a todas partes conmigo y no permito que nadie más lo toque. Y como no puedo decirle ni siquiera a mi abuelo que es mi príncipe, me dedico a buscar en los antiguos libros de la biblioteca una posible cura para mi amor. Allí me encontró mi abuelo, que había estado desaparecido.
—Sol, necesito que me acompañes a un lugar —me pidió con urgencia.
—No puedo abuelo, debo encontrar rápido algo— me negué, tenía que encontrar la cura de mi príncipe.
—Llevas todo el día metida aquí, tu abuela y yo queremos ir a ver contigo la ciudad de hielo. Hoy escogerán la historia más hermosa —el abuelo tiró de mí. — Recuerdo que siempre al príncipe le gustaba llevarte a ella, no lo decepciones y vamos. Los libros no se van a marchar; si me dijeras qué buscas, quizás podría ayudarte.
—¡Sabes que busco, abuelo! —grité desesperada. —¿Tengo que decírtelo? ¡Es la cura para mi Arni!
—Ya sus padr