Mundo ficciónIniciar sesiónMAXAS:
Sentí que todas las miradas en el lugar caían sobre mí como un yunque. No solo era el rey, sino también Arivay, Flair, y por supuesto, Sol, que me miraba intentando descifrar mi presencia en ese lugar. Pero, sobre todo, el joven que se mantenía a la izquierda de ella, llamado Azariel, que no apartaba su mirada llameante de mí.
—No, princesa, no sé quién pueda ser —respondí con sinceridad—. A lo mejor fue antes de encontrarte.—¿Y dónde dices que la encontraste? —pregunta receloso ahora el rey por ser parte lobo.Me percato de que ha entrado en sospecha, pensando que a lo mejor soy parte de esa manada de la que le hablaron los padres de Sol, quienes querían vengarse. Es decir, fui a mi manada. Pero no puedo decirlo. Tengo que mantener mi historia.—Yo…, yo… —tartamudeo tratando de encontrar una historia cre&iacut






