ISABELA
Bueno, señorita Mancini, todos sus análisis salieron bien. No hay problemas a largo plazo por la lesión y, lo más importante, el bebé está perfectamente sano.
Parpadeo, conteniendo la respiración. —¿El bebé está bien?—
El médico asiente con una leve sonrisa. —Sí, absolutamente. No hay anomalías ni preocupaciones. Tienes unas diez semanas de embarazo, según los análisis de sangre y el tamaño del bebé—.
Diez semanas. Eso significa que el primer trimestre casi termina. Dos más, y seré mamá.
—¿Cuánto tiempo hasta que se me note? O sea, se nota un pequeño bulto. Pero ¿cuánto tiempo...?—, digo, esperando que mi insinuación sea suficiente.
Cada persona es diferente y mucho depende de tu complexión y de la rapidez con la que subes de peso. Aunque supongo que aún faltan un par de meses para que sea evidente.
Asiento y él se sienta, su expresión se vuelve seria.
Lo interrumpí de inmediato. —No. Nada de eso. Solo que esto no se esperaba, y quiero saber cuánto tiempo tengo para descubrir