Sé cómo funcionan las operaciones federales. Son lentas, están atascadas en procedimientos y protocolos. Nosotros no. Podemos intervenir, salvar a Isabella y acabar con De la Rosa mientras esperas la llamada de algún ejecutivo en una oficina cómoda.
Solo tienes que hacer la vista gorda. Déjanos trabajar. Eso es todo.
Ella cambia su peso de un pie al otro.
“Si acepto esto, este acuerdo se queda en esta habitación”.
—Basta —dice Barnes—. No hace falta evaluar el bienestar de todos, ¿sabes? Aho