—Estaremos allí si necesitan algo—, dijo.
Mamá le lanzó a Ashley una última mirada severa antes de que ella y papá salieran de la habitación. Gage seguía en mis brazos, con aspecto de estar a punto de dormirse. Por mucho que me doliera la situación, una sola mirada a su dulce carita bastó para tranquilizarme. Hice todo lo posible por recordar que él era el centro de todo esto, no yo.
—¡Vale!— Ashley volvió a mostrarse entusiasmada. —Entonces, tenemos que resolver todo eso que acabo de mencionar