Cuando Cristopher estaba saliendo de la estación de policía, con los oficiales detrás de él, recibió otra llamada, del mismo número del cual Jane lo había llamado momentos atrás.
Eran las 5 de la mañana, y la carretera se le hacía infinita, para llegar a ese hotel que marcaba la ubicación de GPS.
—Jane… —él respondió desde sus manos libres.
La policía le había dicho que se quedarían a unos 500 metros antes del destino, y tratarían de llegar lo más camuflajeados posible. Él tenía que hacer tiemp