Los días siguientes fueron realmente largos, cansados y… frustrantes.
Sam recibió algunas transfusiones, tenía la hemoglobina muy baja, y había pescado una virosis que para ella era fatal.
Había pasado una semana y media desde el momento en que fue raptada, y como todos los días posteriores, era sagrado que Alison y Cristopher estuvieran en la clínica para cuidar de ella sin despegarse un solo minuto.
Incluso Alison se quedaba a dormir con ella, mientras Helena cada nada se disculpaba por el de