Fue evidente ver los ojos rojos y coléricos de Jane cuando ambos llegaron. Alison quiso retirar la mano de Cris, pero él la retuvo como la primera vez.
Los abogados allí en la oficina se levantaron, pero Jane no pudo mantener el control.
—¡Los voy a arruinar… ya verán, esto no se quedará así…! —un montón de carpetas y papeles fueron a parar en el piso, pero Cris no se inmutó por el hecho, al contrario, abrió una silla para Alison y la instó a que se sentara.
—Pensé que habías esperado una hora