“... Es claro que está enamorado de ti, y no lo culpo, eres hermosa y excepcional. La única pregunta es, ¿desde cuándo se encaprichó contigo? ...”
Apenas estacionó frente a la mansión, abrí la puerta y salí apresuradamente, llena de preguntas y engaño. Habíamos abandonado Odisea apenas me reveló todo eso, y no habíamos cruzado palabra durante todo el trayecto de regreso.
—Pareces conmocionada —comentó bajando del coche—. Supongo que no imaginabas nada de eso.
Miré a los hombres que siempre