40
Detuve el coche y voltee a ver a Barbara, ella estaba cona boca ligeramente abierta, un silbido bastante tierno salió de ella.
Jamás pensé que me gustaría tanto ver a una mujer roncar. saque mi celular y la grabé por un momento, esto definitivamente lo usaría para molestarla más adelante.
— Barbara — la llamé.
— ya hemos llegado — Le informe.
Sacudí a Barbara por los hombros, ella se despertó de inmediato y me quedo mirando con los ojos muy abiertos.
— ¿Que paso? — Me preguntó.
— Ya hemos lle