Los ladrillos de Dany me despertaron, yo me levanté rápidamente de la cama y corrí al baño, ayer se me había olvidado sacar a Dany, ¡Dios mío! Era una madre horrible!
— Mi amor! perdóname — Dany se tiró al suelo dejado expuesta su pancita, yo me agache se la rasque un poco.
— Perdóname, esto no volverá a pasar —
Lo cargue y salí del baño con el en brazos, Mariano me miró y nego con la cabeza.
— tienes mal acostumbrado a ese animal — Me regaño Mariano caminando a mi.
— Lo deje en el baño toda l