Íbamos de regreso a la empresa, yo mire a Karina y después volví a mirar al frente.
Karina estaba furiosa, y yo tenía miedo de decir alguna estupidez y de recibir un golpe, con ese puñetazo que le dió a Sam me dejó bastante claro que ella podía simplemente joderme cuando a ella le diera la gana.
— ¿Quieres visitar a mi hermano? —
Ella volteo a verme.
— ¿Para que? — Me preguntó con rabia.
— No lo sé! tal vez te siente bien convivir un poco más con los mellizos — Karina se cruzó de brazos.
— ¿que