Después de la primera ecografía y haber escuchado el latir del corazón de nuestro bebé, las cosas entre Gabriel y yo mejoraron bastante, nuestro matrimonio se tornó en algo muy real y lleno de momentos que me hacían desear que todo siempre se mantuviese así, eternamente perfecto.
Por las mañanas, despertaba junto a mi esposo y desayunábamos juntos, luego le ayudaba a ponerse el traje y él me llevaba a la universidad para después irse a la empresa. Y a mí me gustaba mucho esa rutina entre los d