Luego de la ecografía donde se reveló que no esperaba uno, sino dos bebés, la doctora hizo que un preocupado y todavía impactado señor Bastián dejará la habitación y comenzó un examen más exhaustivo. Me hizo colocarme sobre una silla de reconocimiento ginecológico y realizó un incómodo proceso.
—Relájate, Suzy, esto es para comprobar que todo está bien —dijo, insertando un alargado aparato en mi cuerpo.
Minutos después, el ultrasonido transvaginal reveló que los bebés eran gemelos fraternos