Capítulo 56. Una droga adictiva.
Doña Josefa ya no quería seguir hablando del mismo tema con su hija, porque sabía muy bien que su hijo no iba a ayudarla con Felipe.
Así que cambió de conversación y le dijo:
—¿Por qué no te quedaste en nuestra casa o en el apartamento que tenías antes de irte?
Sofía le respondió, mostrando un poco de tristeza en el rostro:
—No sabía si todavía seguía siendo mío…
La señora le aclaró que sí, que seguía siendo de ella, y que cada semana enviaba a alguien para que lo mantuviera limpio.
Entonces So